Mostrando entradas con la etiqueta En honor a la inocencia y algunas otras pérdidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta En honor a la inocencia y algunas otras pérdidas. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de octubre de 2015

EN HONOR A LA INOCENCIA Y ALGUNAS OTRAS PÉRDIDAS



Título original: En honor a la inocencia y algunas otras pérdidas
Autor: Angela C. R.
Género: Romance juvenil
Número de Páginas: 150
Editorial: Auto publicado



Después de una terrible tragedia de deslaves que dejo sin hogar a todo un estado, Samantha Roberts, de cinco años, y toda su familia, van a parar a un cuartel militar que sirve de refugio para los damnificados. Justo allí en su plena y absoluta inocencia, su aventura de amor comienza, cuando conoce a un jovencito llamado Alexander. Pero entonces, él sencillamente se esfuma de una noche para otra. Samantha y su familia se mudan a una casa en una zona suburbial del estado. Para su adolescencia, la chica siente cierta afición por todos los llamados Alexander. Luego se encuentra con uno en particular, un chico raro y nuevo en la escuela, llamado Alexander Richard Parker. De quien más tarde, inevitablemente se enamora. Pero este chico es diferente, su inocencia y alegría parecen haberlo abandonado. La razón, un misterio que ella no conoce, pero lo descubrirá pronto, si es que ella será capaz de olvidarse de su propio Alexander.


Esta historia nos muestra las experiencias inolvidables y sueños que mantiene Samantha desde que era una niña, los recuerdos la persiguen y ese chico que conoció, llamado Alexander, no logra olvidarlo. Luego de varios años, aún tiene la esperanza de encontrar a este chico, por ende a simple vista pareciera que tiene una obsesión con todos los chicos que llevan este nombre. Samantha es una joven inocente, con gran talento para la música, una buena estudiante, amiga, hija y hermana,  todo un ejemplo a seguir.

“Es curioso como una pequeña decisión puede tergiversar el curso del resto de tu vida. Como ese dulce que no sabías si tomar o no antes de ir al colegio, el mismo dulce que le ofrecerías a una niña llorando desconsoladamente, la misma niña que se convertiría en tu mejor amiga el resto de tu vida.”